En realidad no es un pollo, es su amiga y está muy enfadada.
Nidito: ¿exactamente de qué vas?
Cada vez que dejas un comentario en mi blog es para criticarme y exigir réplica. Ahora que lo hago, me ignoras de la forma más grosera y vil que existe: no haciéndome ni caso.
Hay otra forma, pero ahora no me acuerdo.
¿Cuál es tu excusa?
- Estaba en la playa sudando como un pollo.
- Hace demasiado calor en la granja para encender el ordenador
- Ah, si, lo vi pero luego fui a por alpiste y se me olvidó
- Perdona, ¿quién has dicho que eres? ¿la gallina de los huevos de oro o caponata?
¡Soy la gurú, maldita sea!
- Te hice caso: bebo coca cola, leo a Proust, fumo hierba y, nada más.
- Mi pollo sigue en el horno y cuando lo sirva se te van a quemar hasta las pestañas.
Me estás cortando el rollo, pajarraco, si no me contestas voy a tener que cambiar de tema, y este blog tiene una continuidad, un estilo definido, no es el típico sitio en el que de repente pones un poema, luego una canción, ahora una foto de tus vacaciones, que si una charla sobre algo que nadie comprende,,, mi blog es tan ordenado y metódico como su dueña; me conoces bien y sabes que lo que digo es tan cierto como que has terminado el capítulo de las historias del satélite.
No sé que hago hablando contigo cuando podía estar escribiendo a GABI-LA LINEA, una persona a la que respeto aunque lleve camisetas (él dice "polos") que cuestan casi tanto como toda la ropa que tengo en el armario, a pesar de su egocentrismo delirante y de su obsesión por ser el protagonista en Letras de Caramelo, y se lo merece más que tú JC, si, aunque te duela, y eso que este verano me ha dedicado 4 minutos 23 segundos después de un año sin verme.
Y dirás, ¿a mí que me importa?
Nada, pero quiero fastidiarte, a ti y a todos los que montan pollos para dejarte con el mal cuerpo y desaparecer sin dejar ni rastro.
¡Con lo difícil que es borrar las huellas de un pollo criado en una granja artificial!
Piquitos de los que hieren,
La gurú.